Orden de nacimiento

Si tu hijo tiene madera de líder, es introvertido o apunta a ser un rebelde sin causa, puede que no sea responsabilidad suya, y es que el orden de nacimiento de tus hijos puede afectar a la personalidad que van a ir desarrollando a lo largo de su vida y a la manera en la que se relacionan con su entorno. Por eso, en esta nueva entrada vamos a explicar cuáles son esas personalidades y como educarlos para que no se sientan limitados por el lugar en el que les ha tocado nacer.

El orden en que, por azar, han nacido nuestros hijos, les va a influir en su personalidad y en su forma de relacionarse, ser el primogénito, el mediano o el pequeño, condiciona su papel en la familia y su forma de ser, por lo que, en cierta manera, podríamos decir que los celos entre hermanos son hasta normales, aunque obviamente conviene evitarlos.

Varios autores y psicólogos coinciden en señalar que el orden en que las personas nacen es tan importante como el género y casi tan importante como la genética. No existen dos niños iguales a pesar de tener los mismo padres y la misma familia, ya que los padres, inevitablemente, actúan diferente con cada uno de sus hijos. Los especialistas señalan que los hijos adoptan ciertas estrategias para ganarse la atención y el favor de los padres.

-Primogénitos: Cuando el primer hijo llega al mundo se convierte en el rey de la casa, los padres al ser primerizos tienden a sobreprotegerlo y a perdonarlo con facilidad y el niño crece con la sensación de ser el centro de atención, por lo que, en cierta manera, lleva el liderazgo en la sangre. Suelen ser niños responsables, perseverantes, seguros, concienzudos, estructurados, cautelosos, controladores, triunfadores, responsables, saben comportarse y reflejan una versión en miniatura de sus propios padres.

-Hijos medianos: Algunos adoptan una posición más cercana al hermano mayor mientras que otros tienden más hacia el lado del pequeño, por eso su comportamiento es una mezcla de ambos extremos y se caracterizan por no tener un rol demasiado definido. Tienden a tener mayores problemas de autoestima, a pasar más desapercibidos y a ser más introvertidos, en cambio, son más observadores e independientes.

En líneas generales los segundos hijos son personas que quieren agradar, son pacificadores, comprensivos, cooperativos, flexibles, competitivos y les cuesta poner límites.

-Hijos pequeños: Los hijos menores suelen ser los más independientes y de espíritu libre, ya que sus padres al tener más experiencia y menos tiempo para brindarles atención, también les cargan de menos responsabilidades. Viven sin complicaciones, son autónomos y sociables y no suelen estar de acuerdo con el orden establecido, tienen un carácter más fuerte y son más rebeldes y carismáticos.

Los padres se muestran más tranquilos ante su educación y ante el contacto de su hijo con el mundo, lo que les convierte en personas más intuitivas y más divertidas que en el entorno profesional suelen ser más arriesgados y más creativos, de hecho, muchos escritores, artistas o cómicos, suelen ser los más pequeños de la familia.

-Hijos únicos: Ser hijo único tiene sus ventajas y desventajas, por un lado consiguen la atención exclusiva de sus padres y no tienen que competir con nadie, tienen más estímulos y atención para que desarrolle todas sus habilidades personales, en cambio, pueden ver mermadas sus habilidades sociales.

Independientemente del lugar que ocupen en la familia, cada uno de nuestros hijos tiene su propia personalidad, por lo que es importante centrarse en las diferencias que hacen único a cada niño y ayudarles a destacar sus destrezas y reforzar sus debilidades sin encasillarlos.

https://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-desarrollo/articulo/como-el-orden-de-nacimiento-afecta-en-tu-personalidad-651508166069